El juez absuelve a la sospechosa porque no se ha

El caso de las plantillas de 75 céntimos acaba en absolución


El juez absuelve a la sospechosa porque no se ha acreditado que abandonara la tienda "apropiándose de las plantillas o que lo hubiera intentado"

"Hoy hemos tenido un juicio con una señora que nos intentó robar unas plantillas de 75 céntimos", cuenta Andrea, y agrega: "¿Por qué? Por gilipollas". Dentro hilo. Así presentó una tuitera este miércoles el que promete ser uno de los juicios más surrealistas de la historia judicial española. "Mi jefe no es el típico chino cabron, es más, es majísimo y super buena persona. Pero si le tocas los cojones mucho, pues le jode", continúa Andrea. Y toca presentar a la ladrona, una vieja conocida en el chino de Langreo, en Asturias: "Esta señora es una señora que cada vez que viene, roba. Por sistema. Y esta vez, delante de mi jefe, abre unas plantillas, se mete las dos en el zapato derecho y esconde el envoltorio".

El relato surrealista de esta tuitera asturiana ha conquistado a una audiencia entregada. En menos de 24 horas, casi 63.000 personas han compartido las peripecias judiciales de la ladrona de plantillas y el chino que "no es el típico chino cabrón". Este viernes llegará la sentencia. Y sí, promete contarla.

Lo cuento porque me aburro:

Hoy hemos tenido un juicio con una señora que nos intentó robar unas plantillas de 75 céntimos

¿Por qué?
Por gilipollas

Dentro hilo

? Andrea (@MenendezFaya) 23 de mayo de 2018

La sucesión de acontecimientos no tiene nada que envidiar a una película de Berlanga: "Mi jefe le dice que qué hace y ella que nada. Le enseña el envoltorio y le dice: ¿Y esto dónde está?` `Eso digo yo, por qué tenéis eso vacío ahí`". Vamos, un rostro de hormigón armado. "Al chino se le hinchan los huevos y dice que va a llamar a la policía, la china gurguta en su idioma algo y lo confirma: señora, lo tengo grabado y voy a llamar a la policía", sigue, y la señora responde, muy gallarda: "Eso, llama, llama si tienes valor". "Pos llama".

Mi jefe le dice que qué hace y ella que nada. Le enseña el envoltorio y le dice: y esto dónde está?
"Eso digo yo, por qué tenéis eso vacío ahí"

? Andrea (@MenendezFaya) 23 de mayo de 2018

En lo que llegan los agentes, la señora se revuelve: "Tú te crees que puedes llamar a la policía por... ¿Qué? ¿¿Un euro??". 75 céntimos, exactamente. Ya avisaba Andrea de que esto le había pasado a la mujer "por gilipollas". "Llega la policía, le toman declaración cada uno a uno de ellos, el chino dice que la señora aún tiene las plantillas puestas", cuenta la tuitera, y reproduce el diálogo, que no deja de mejorar:

-Señora, me deja ver su zapato?

-Éstas son mías del año pasado.

-Señora, estas plantillas están nuevas.

-Porque estos zapatos los pongo poco.

Y ay, que hay vídeo del momento. Y la cosa va in crescendo. "El policía le pregunta a mi jefe si quiere interponer denuncia, y éste le dice que no, que quiere que le pida perdón", relata Andrea, "y entonces la señora espeta: `Si no me denunca él lo voy a denunciar yo por acoso`".

La señora niega la mayor. Un policía ve el vídeo y le dice que se ve como las pone
-No, se ve como las pruebo, yo quiero unas de aloe vera pic.twitter.com/kkRpJQDP9Q

? Andrea (@MenendezFaya) 23 de mayo de 2018

Segunda intentona, la Policía le toma los datos a la mujer y le dice que se puede ir. "Pero que no, que ella no se va porque a ella se le murió una hija y está muy mal", explica Andrea. El policía le pregunta que qué tendrá que ver: "Que si me está viendo desde el cielo estará disgustada". Y ojo, que hay un nuevo personaje en la trama, el marido: "Qué está pasando aquí", y amenaza al dueño del comercio: "Esto no se va a quedar así, tendrás contrapartida".

Policía: señor... Le detengo por amenazas? pic.twitter.com/eU4vqXvbzD

? Andrea (@MenendezFaya) 23 de mayo de 2018

Señor: nono. Sólo digo que yo también le quiero denunciar a él

Policía: es que precisamente por eso estoy YO cursando la denuncia de oficio

Señora: ÉL ME INSULTO Y ME GRITO Y SE RIO DE MI

Policía: SEÑORA NO INVENTE

Marido: bueno, vamos a hablar

? Andrea (@MenendezFaya) 23 de mayo de 2018

Policía: tienen ustedes juicio el miércoles 23 a las 9

Señor: VOY A LLEVAR MIS MEJORES ABOGADOS

policía: es un juicio por hurto de 75 céntimos, no hacen falta abogados

Señor: PERO LOS VOY A LLEVAR. ESTO NO SE QUEDA ASÍ. NO TIENEN PRUEBAS

? Andrea (@MenendezFaya) 23 de mayo de 2018

Andrea se agobia, la gente pide más: "Cabrones, estoy currando. Voy todo lo rápido que puedo". El policía expone el caso: "tenemos el vídeo, el vídeo de cómo le retiramos las plantillas a la señora, 6 testigos, y nuestra declaración". El señor replica, pero se acabó la paciencia: "Me están haciendo pasar por gilipollas ya. A juicio y se acabó". Y el juicio, como prometía, no fue menos surrealista. El chino fue solo y "flipando". Y la señora...

La señora se presentó con

Abogado
Abogado 2
Marido
Hijo
Amiga

? Andrea (@MenendezFaya) 23 de mayo de 2018

La defensa de la mujer fue un buen ataque: se estaba probando unas plantillas y el dueño del comercio "la atacó a gritos". El chino se defendió explicando que era la quinta vez que la señora le robaba.

La jueza leyó la declaración del policía y le recordó a la señora que no podía mentir al tribunal y que, según las dos declaraciones en una estaba mintiendo.

Las mentiras ponen triste al niño Jesús y de mala hostia a las juezas

? Andrea (@MenendezFaya) 23 de mayo de 2018

¿Reclama usted los 75 céntimos? "Él dijo que sólo quería que ella `me pide me perdona`", resume Andrea. "La señora entiende que el chino pide perdón y dice: `No lo perdono`. El chino mira a la jueza: `Que me pide ella a mí`". Y aquí queda la historia, vista para sentencia.

La jueza deja visto para sentencia, el viernes os cuento.

Y esa es la historia de la señora choriza caradura. Hala, que ya me toca salir

? Andrea (@MenendezFaya) 23 de mayo de 2018

El fiscal pidió condenar a la mujer por un delito leve de hurto con una pena de 25 días de multa con cuota diaria de 8 euros y la imposición de las costas.

Los hechos probados recogen cómo la mujer entró en el comercio chino, cogió unas plantillas, las sacó del envoltorio y se las probó. Sin embargo, añade la sentencia, no se ha acreditado que la mujer abandonara la tienda "apropiándose de las plantillas o que lo hubiera intentado", por lo que, manifiesta la jueza, el principio de presunción de inocencia impide condenarla.

Source: elmundo.es