La actriz produce y protagoniza un asfixiante melodrama lésbico ambientado

Rachel Weisz: La escena de sexo lésbico es casi una coreografía


La actriz produce y protagoniza un asfixiante melodrama lésbico ambientado en una pequeña comunidad judía ortodoxa

Rachel Weisz (Londres, 1970) llevaba tiempo acariciando la idea de volver a producir un largometraje cuando se encontró con una novela escrita por Naomi Alderman en la que una mujer revoluciona la pequeña comunidad judía ortodoxa en la que se crió tras regresar a ella años después. Decidida a sacar adelante el proyecto, la intérprete de La momia o El jardinero fiel fichó como director a Sebastián Lelio, ganador del Oscar a la Mejor Película de Habla No Inglesa por Una mujer fantástica. El resultado es Disobedience, un asfixiante melodrama romántico protagonizado por Weisz, Rachel McAdams y Alessandro Nivola.
¿Es Disobedience uno de los proyectos más personales en los que has participado?Sin duda, es uno de los que más. Me encantó tanto la historia cuando leí la novela que creí que debía convertirse en película. Habla de personas que intentan ser libres. ¿Es la libertad un valor al que no se le da la importancia que merece? Sí. Muchos disfrutamos de ese lujo. Pero, por desgracia, hay sociedades en las que cuesta mucho ser libre. Tanto como para que se haya convertido en un reto disfrutar de la libertad. Espero que este filme pueda verse en muchos sitios. ¿Os llevó mucho preparar a tí y a Rachel McAdams la publicitada escena de sexo entre sus personajes?Para mí no es la secuencia más importante del filme. Sí que agradecí que Rachel y yo conectáramos a la perfección desde un principio. Hay veces que eso requiere preparación. Y esa escena en concreto la trabajamos mucho. Al fin y al cabo, está llena de detalles. Rodarla fue más o menos como realizar una coreografía. Rachel Weisz (izquierda) y Rachel McAdams (derecha) son la protagonistas de esta película de amor lésbico. ¿Crees que a la comunidad judía le gustará esta historia? Por ahora las críticas han sido positivas. Pero supongo que dará que hablar y que habrá personas a las que no les guste... ¿Es Ronit, tu personaje, un alma libre atormentada por su pasado? Ella es una mujer que cree ser libre. Pero que, en realidad, no lo es. Volver a su casa, a la comunidad donde fue criada, la lleva a encontrar la calma que necesitaba en su vida. ¿Crees que cintas como ésta son necesarias en un período de corrección política como el que vivimos? Sí, porque, aunque hablemos de lo que pasa en un grupo de personas muy específico, en realidad lo hacemos de algo más global. Creo que representa la pasión y la falta de libertad que tantas veces se dan en este mundo y que van de la mano en muchas ocasiones. Esta historia puede ser contemplada desde puntos de vista diferentes. Y todos serían válidos. Ronit Krushka (izquierda) personaje principal interpretado por Rachel Weisz y Dovid Kuperman encarnado por Alessandro Nivola. ¿Te costó mucho separar tu papel de productora del de intérprete durante el rodaje? No. Cuando grabábamos yo sólo era una intérprete a las órdenes de Sebastián Lelio, el director. Otra cosa fue el montaje... Por cierto, ¿qué recuerdos tienes de Ágora, dirigida por Alejandro Amenábar?¡Maravillosos! Fue una experiencia increíble recrear Alejandría y hacerlo en un proyecto tan ambicioso. Mucho más con alguien con tanto talento como Alejandro.

Source: elmundo.es