La tramitación de la moción de censura registrada en el

La tramitación de la moción de censura impide a Rajoy convocar elecciones


La tramitación de la moción de censura registrada en el Congreso de los Diputados por el PSOE tiene una consecuencia práctica de trascendencia mayor: anula la facultad del presidente del Gobierno de proceder a la disolución de las Cortes Generales y convocar consecuentemente elecciones.

Y esto es así porque en España el régimen parlamentario prima y se trata de evitar que un Gobierno bajo amenaza cierta de recusación pueda sortear el hecho de asumir responsablidades políticas llamando anticipadamente a la ciudadanía a las urnas.

Si la moción reúne todas las condiciones exigidas por el Reglamento del Congreso, es decir, que haya sido presentada al menos por la décima parte de los diputados y esté fundamentada, será admitida a trámite por la Mesa de la Cámara y, en ningún caso el Gobierno podrá evitar su debate y votación.

Una vez votada la moción, si resultara rechazada, el presidente del Gobierno volvería a recuperar de manera automática todas sus facultades, entre ellas la de disolver las Cortes y llamar a elecciones.

La prohibición de proponer la disolución de las Cámaras, según señalan los letrados del Congreso, debe entenderse referida a toda la tramitación de la moción, "desde su depósito hasta su votación". Con esta precisión se intenta carificar el debate acerca de si la moción debe considerarse en trámite desde el mismo momento en el que ha sido presentada en el Registro del Congreso -lo que ya ha hecho el PSOE esta misma mañana- o sólo desde el momento en el que la Mesa de la Cámara la admite, algo que no sucedería hasta el martes de la próxima semana.

La facultad del presidente del Gobierno de disolver el Parlamento y convocar elecciones también queda anulada durante un año a contar a partir de una disolución ancticipada anterior, es decir, no puede haber dos convocatorias electorales anticipadas en un plazo menor a doce meses.

Source: elmundo.es