Los irlandeses fijaron un récord de participación en un referéndum

Amplia victoria del `sí` al aborto en Irlanda, según los sondeos a pie de urna


Los irlandeses fijaron un récord de participación en un referéndum del 57%

Savita, el símbolo del `Sí` en el referéndum de Irlanda

El aborto en Europa

El `sí` al aborto habría logrado una amplia victoria de más de treinta puntos (68% a 32%) en el referéndum celebrado en Irlanda, de acuerdo con el sondeo a pie de urna de `The Irish Times` y a falta de la confirmación de los datos oficiales en la mañana del sábado. En las calles de Dublín se vivió una celebración prematura tras conocerse las primeras encuestas, que confirmaban un triunfo por un margen superior al anticipado.

Los irlandeses fijaron un récord de participación en un referéndum del 57%, superior al de la consulta popular celebrada en 1983 y en la que se votó (casi en la misma proporción) en contra del aborto. El resultado histórico puede confirmar el profundo cambio social experimentado en las tres últimas décadas por el país católico, que hace tan solo tres años votó también mayoritariamente a favor de los matrimonios gays.

Desde la introducción de la octava enmienda, que sería derogada tras el `sí` en el referéndum, se estima que unas 170.000 mujeres irlandesas han tenido que viajar a otros países, principalmente el Reino Unido, para interrumpir voluntariamente el embarazo.

"Un `no` a la derogación de la enmienda mandaría un mensaje equivocado no solo a las mujeres, sino a toda la sociedad", dijo a última hora el primer ministro Leo Varadkar, que se volcó en la campaña por el `sí`. "Durante demasiados años ha habido en Irlanda un legado de vergüenza. No podemos permitir que las mujeres tengan que seguir viajando a otros países en secreto, hay que poner fin a ese estigma".

El democristiano Varadkar (del Fine Gael) ha contado con el apoyo de la mayoría de la clase política. El líder de la oposición Micheál Martin (al frente del liberal-demócrata Fianna Fáil) pidió también el `sí` para "poner fin a la crisis traumática que afecta a muchas de nuestras mujeres que no pueden recibir un tratamiento compasivo en nuestro país".

La nueva líder de Sinn Féin, Mary Lou McDonald, fue una de las defensoras más enérgicas del `sí` en el referéndum irlandés y puso sobre la mesa la necesidad de "no dejar atrás" a Irlanda del Norte, que cuenta con sus propias y restrictivas leyes, diferenciadas de las del resto del Reino Unido.

La cuestión del aborto ha causado en cualquier caso un cisma dentro de los partidos y de las familias irlandesas. Pese a las grandes divisiones, no hubo incidentes destacables durante la campaña y la jornada electoral, en contraste con los enfrentamientos que se produjeron el referéndum de hace 35 años.

"Mi madre está favor de derogar la enmienda, pero mi padre es muy católico y está en contra", reconocía Siobhan Harris, de 20 años, mientras hacía cola a media mañana en un colegio electoral junto al Trinity College de Dublín, con su chapita del `Yes` (`Tá`, en gaélico) bien visible en su camiseta.

"La gente de mi generación lo tenemos muy claro porque lo hemos vivido de una manera muy personal", aseguraba Siobhan. "Una de mis mejores amigas abortó el año pasado en Liverpool. Lo hizo porque estaba en una relación abusiva y tenía graves problemas. Pensó en tomar la píldora abortiva, como hacen muchas mujeres en Irlanda. Pero la desaconsejamos porque los riesgos para la salud son muy altos".

La única excepción permitida hasta la fecha en la República Irlanda era el grave peligro para la vida de la madre, incluido el riesgo de suicidio. Ni los casos de malformación del feto o de violación están permitidos, y el aborto ilegal está condenado con penas de cárcel hasta 14 años.

"Tu voto puede matar o salvar bebés inocentes", podía leerse en uno de los polémicos carteles de la campaña del `no`, criticada por el uso de niños con el síndrome de Down. "¿Licencia para matar?", fue otro de los reclamos más visibles, junto a la advertencia: "El corazón palpita a los 20 días".

Leana O`Flynn, con su chapita del movimiento Love Both, justificaba así su voto a favor del `no` y las tácticas usadas por la campaña: "No podemos esconder la cabeza ante lo que realmente significa el aborto y ante lo que puede suceder si se revoca la octava enmienda. Irlanda pasaría de la ley más protectora a una de la las leyes más permisivas de Europa. Cualquier mujer podría abortar durante 12 semanas sin restricciones. Acabaríamos como en el Reino Unido, donde uno de cada cinco embarazos acaban en aborto".

La campaña del `sí` puso por su parte el énfasis en el empoderamiento femenino con uno de los eslóganes más efectivos: `Trust women` (`Confiad en las mujeres`). "Sí por dignidad, igualdad y compasión", fue otro de los lemas, junto a otro que recalcaba: "Sí por tus hijas, tus hermanas y tus amigas".

Source: elmundo.es